miércoles, 5 de junio de 2013

"Hemiplejía y Hemiparesia - Guía y recuperación para niños."



"Hemiplejía y Hemiparesia - Guía y recuperación para niños."


Antes que nada es bueno aclarar que la Hemiparesia/Hemiplejía forma parte de un grupo de condiciones de alteración de la coordinación de postura y movimiento (o trastorno motor de origen central o como antiguamente se llamaba parálisis cerebral).

Este conjunto de trastornos se clasifica topográficamente según la zona corporal que se encuentra afectada. La Hemiparesia/Hemiplejía forma parte de uno de los grupos con mayor pronóstico de vida totalmente integrada, ya que son niños que caminan (con sus dificultades) se comunican y se integran a escolaridad común.

El hecho de integrarse comunitariamente con mayor facilidad, puede que presione mas a la familia y al niño por el continuo confronta miento con la normalidad. Y quizás tenemos diferencias en el lenguaje por que para nosotros es más común ver preocupación, angustia, tristeza por tener un hijo afectado por una patología neurológica. También es bueno tener en cuenta que los padres que se encuentran en un foro son los más inquisitivos.

En relación a los niños hay una gran diversidad de reacciones, es un poco difícil no ser aceptado por lo que se es, ya que ellos nacen así y no son concientes de la diferencia hasta llegar a los cuatro años mas o menos, por lo que es difícil entender la buena intención familiar de perseguir su mejoría.

También difiere con las familias y las distintas reacciones de los padres, hermanos y familiares directos ante el problema ya que no todos reaccionan igual ante la adversidad. Para el niño su lado afectado casi no existe y que le insistan en el uso es algo que va de lo extraño a lo violento. En general son niños sobreprotegidos por un lado, pero a la vez altamente exigidos por el otro.
Al llegar a la etapa escolar tienen una mayor posibilidad de integrarse a escolaridad normal, pero siempre su lado afectado estará en desventaja, en un entorno de niños veloces, sin dificultades y sometido a una curricula psicomotriz y educativa exigente a nivel de grafismo lecto escritura y calculo. 

Todas las relaciones espaciotemporales se tienen que agudizar, debe permanecer quieto y desarrollar capacidades de atención y memoria, las cuales de por si dependen de un buen desarrollo psicomotor previo e integrado en la línea media.

La relación con los compañeros dependerá en gran medida del grado de socialización previa en casa y en su entorno, de cómo halla sido sobreprotegido o exigido. Sus reacciones pueden alcanzar un rango que va desde la pasividad con la escusa de que no le gusta el movimiento o la actividad física y prefieren la computadora aislándose poco a poco, a la agresividad contra sus compañeros por darse cuenta de lo que no les sale y no pueden manejar hasta el fracaso por no encontrar su lugar.

Es muy difícil la inclusión en un medio cada vez más competitivo aunque el trastorno sea mínimo, sin la ayuda apropiada. En cuanto a los maestros ninguno recibe en su formación docente, orientación de cómo manejarse en estos casos, están sobrecargados de alumnos y muchas veces no cuentan con el tiempo, la disposición, las ganas y el asesoramiento adecuado para que las integraciones sean exitosas.

En cuanto a las alternativas terapéuticas, siempre lo mejor es el diagnostico precoz y la orientación a tratamiento oportuno lo mas pronto posible, con profesionales de experiencia especializados en trastornos motores de origen central. Hay muchas escuelas terapéuticas internacionales reconocidas, pero lo principal es la experiencia y formación adecuada del profesional.

También depende el tratamiento, de la edad del niño, siempre lo mejor es la prevención, sobre todo en el manejo del desarrollo longitudinal del niño y el manejo de su crecimiento y la prevención de sus deformidades.

Estos niños tienen un impedimento múltiple que crece con el niño por lo que es necesario el trabajo en respetuosa interdisciplina incluyendo las especialidades a demanda, no por que si. Y aunque siempre aparecen curas mágicas esta afección no se cura se rehabilita, y lleva tiempo y paciencia, todo el que prometa algo diferente no es fiel a la verdad.




Definición de hemiplejia




Definición de hemiplejia

La hemiplejia es un trastorno motor, en el cual queda paralizada una mitad del cuerpo, ocasionado por accidentes cerebro-vasculares, como hemorragias cerebrales y trombosis arteriales. Pero también puede ser ocasionada por infecciones, traumatismos.La hemiplejia es un trastorno motor, donde la mitad del cuerpo queda paralizada. Generalmente este problema es resultado de un accidente cerebro-vascular, pero también puede estar ocasionado por patologías en los hemisferios cerebrales o en la espina dorsal.
Según la parte del cerebro que sea afectada, las lesiones anulan el movimiento y la sensibilidad de la mitad opuesta del cuerpo. Dependiendo del hemisferio cerebral afectado, además de la parálisis, se ven disminuidas otras funciones, como la audición, visión, el habla y también la capacidad de razonamiento. Esta enfermedad puede afectar a personas de ambos sexos, a cualquier edad, pero es más frecuente en los ancianos.
La causa más común es el accidente cerebro-vascular (trombosis arterial, o hemorragia cerebral), que interrumpe el flujo sanguíneo en una región del cerebro, lo cual produce la necrosis o muerte del tejido cerebral correspondiente a la zona afectada.
Definición de hemiplejia
Definición de hemiplejia
Una hemiplejia cuyo desarrollo es paulatino, puede indicar la presencia de un tumor cerebral, pues ejerce una presión gradual en el hemisferio cerebral donde se desarrolla, impidiendo su función. Esta lesión puede ser ocasionada por meningitis, convulsiones graves, que provoquen dificultades respiratorias, o por traumatismo de cráneo.

Tratamiento de la hemiplejia:

La sintomatología comprende una parálisis muscular, ocasionada por la incapacidad de controlar ciertos músculos, de la zona destruida del cerebro, aunque no estén dañados, se vuelven rígidos y pueden atrofiarse por la falta de uso. Esto es lo que ocasiona la rigidez característica, llamada espasticidad. La enfermedad afecta principalmente a los músculos voluntarios que a los involuntarios.
En esta enfermedad se distinguen tres fases en su evolución:

-Fase de ictus: o apoplético.
-Fase de estabilización: sucede a la fase de ictus, el paciente presenta confusión mental, temporal y espacial, y puede presentar afasia, sobre todo si la lesión es en el hemisferio izquierdo del encéfalo (en personas que son diestras, pues los zurdos tienen los hemisferios invertidos).
La duración de las dos primeras fases, oscila entre 7 y 15 días.
-Fase de recuperación: es aquella en la que el paciente progresa hacia una mejoría relativa, de acuerdo al causante de la hemiplejia.
Las fases de estabilización y recuperación de la enfermedad son similares:

-Estadío de ictus o coma.
-Estadío de hemiplejia flácida.
-Estadío de hemiplejia espástica.
Los primeros cuidados de los hemipléjicos incluyen cambios en la postura que el enfermo adopta. Deben evitarse rigideces articulares y retracciones musculares. Es recomendable un acama dura y postura horizontal durante el mayor tiempo posible, para evitar flexiones indeseadas. Es necesario realizar movilizaciones pasivas de todas las articulaciones afectadas dos veces al día.
Apenas es posible, se coloca al enfermo en posición sentado, para evitar pérdida del sentido del equilibrio.
Posteriormente se procede a ponerlo de pie e intentar recuperar los movimientos de la marcha

¿Qué es la hemiplejia y por qué se presenta?



¿Qué es la hemiplejia y por qué se presenta?

La hemiplejia produce Discapacidad física importante en quienes la padecen. La estabilidad, alineación y postura del cuerpo se alteran. ¿Cómo enfrentarla?
¿Qué es la hemiplejia?
Como se ha dicho antes, la Discapacidad es una situación que sucede por varios motivos: accidentes, malformaciones genéticas, enfermedades, etc. Un ejemplo de causal de Discapacidad es la hemiplejia.
La hemiplejia es la parálisis de un lado del cuerpo. Es producida principalmente por un Accidente Cerebro Vascular (ACV), o por un Trauma Encéfalo Craneano (TEC). Si bien es más frecuente en adultos mayores, la hemiplejia puede darse a cualquier edad.
Hemiplejia
Foto: Blogs
La parálisis es al lado contrario del de la lesión en el sistema nervioso, es decir, si un ACV ocurre en el hemisferio izquierdo, la hemiplejia será en el lado derecho del cuerpo. No es siempre una parálisis completa y de toda la mitad lateral del cuerpo; de acuerdo al área afectada del hemisferio cerebral, la hemiplejia puede anular el movimiento de una parte de la cara, de un brazo, de una pierna, o de los dos miembros (brazo y pierna) de una mitad del cuerpo. Además no solo se pierde el movimiento, también hay pérdida de sensibilidad, y otras funciones pueden verse disminuidas, como la visión, audición, el habla y, en ocasiones, aspectos cognitivos.
No confundir
Es relevante saber que no es lo mismo hemiparesia que hemiplejia. La hemiparesia corresponde a una debilidad muscular, a una reducción de la fuerza, no a una parálisis del movimiento.
La hemiplejia produce Discapacidad física importante en quienes la padecen. La estabilidad, alineación y postura del cuerpo se alteran, corriendo el riesgo de perder el equilibrio y caer, de tropezar si la marcha aun es posible, o de accidentarse con mayor facilidad ante la imposibilidad de sentir, por ejemplo, si se quema. En el caso de hemiplejia en el rostro, hablar o comer puede ser dificultoso para la persona afectada.
Es necesaria la rehabilitación y educación respecto al cuidado que se debe tener de todo el cuerpo. Si la persona es diestra, y sufre hemiplejia del brazo derecho, deberá aprender a utilizar el brazo y la mano izquierda para escribir, alimentarse, vestirse, etc. Esto no significa que si el brazo derecho no se mueve hay que olvidarse de él; la persona debe movilizar los segmentos paralizados con el fin de disminuir el dolor, evitar el acortamiento de tejidos, y para ayudar a las partes del cuerpo que mantienen movilidad, junto a evitar accidentes. Finalmente no se debe olvidar el apoyo emocional, ya que ocurre un cambio en la percepción de sí mismo.

SÍNDROME DE CUSHING Dra. Ivonne Henandez




SÍNDROME DE CUSHING
El síndrome de Cushing es un desorden endocrino debilitante caracterizado por los niveles excesivos del cortisol en la sangre que puede ser el resultado de un tumor de la glándula pituitaria, glándulas suprarrenales (situadas sobre los riñones) o de los tumores o del cáncer que se presentan en otra parte del cuerpo (la hormona adrenocorticotrofica ectópica produciendo tumores). La enfermedad de Cushing se refiere específicamente a la secreción excesiva de las hormonas adrenocorticotroficas por un tumor pituitario (también llamado adenoma pituitario). La causa del síndrome de Cushings es un adenoma pituitario dentro de más del 70% de adultos y en aproximadamente 60-70% de niños y de adolescentes. La mayoría de los adenomas que tengan secreción de hormonas adrenocorticotroficas del pituitario son pequeños de tamaño (microadenomas). En total, la enfermedad de Cushings es relativamente rara, afectando de 10 a 15 personas en cada millón de personas cada año, y afecta comúnmente a los adultos entre 20 a 50 años. Las mujeres explican más del 70% de casos.

Los síntomas y las muestras del síndrome y de la enfermedad de Cushings pueden incluir:

Cambie en habitus del cuerpo: el aumento de peso en la cara (cara de luna), sobre el hueso de collar (supraclavicular) y atrás del cuello (la chepa del búfalo)

Cambios de piel con la contusión fácil, marcas de estiramiento purpurinas (estría) y mejillas rojas (plétora)

Exceso de crecimiento del pelo (hirsutismo) en cara, cuello, pecho, el abdomen, y muslos

Debilidad y fatiga generalizadas

Pérdida de músculo

Desordenes menstruales en las mujeres (amenorrea)

Impulsión disminuida de la fertilidad y/o de sexo (libido)

Hipertensión

Mellitus de diabetes

Depresión con los oscilaciones de humor

DIAGNOSIS

La comparación de fotografías viejas y recientes demostrará muchos veces los cambios marcados en el habitus facial del aspecto y del cuerpo de los pacientes que desarrollan el syndrome de Cushing o la enfermedad de Cushing. Sin embargo, la diagnosis de la enfermedad de Cushing es muchas veces retrasado mucho tiempo y puede ser difícil de hacer. Un endocrinólogo debe supervisar siempre la evaluación para la enfermedad de Cushing.

Diagnosis hormonal:

El primer paso en el diagnóstico de la enfermedad de Cushing es confirmar la presencia de la secreción excesiva del cortisol (el síndrome de Cushing). Esta diagnosis es hecha lo más fácilmente posible realizando una prueba de la supresión del dexamethasone de la bajo-dosis o una colección de 24 horas de la orina para cuantificar niveles del cortisol. La prueba de la supresión del dexamethasone de la bajo-dosis implica el tomar de una pequeña dosis del dexamethasone (1mg) a las 11en la noche y tener una prueba de sangre para el contenido de cortisol la mañana siguiente a las 8.

Una vez que la diagnosis del síndrome de Cushing se establece, la fuente de exceso del cortisol necesita ser determinado: de un tumor de la glándula suprarrenal, de un tumor ectópico que produce las hormonas adrenocorticotroficas, o de un adenoma pituitario que produce las hormonas adrenocorticotroficas. Una prueba del dexamethasone de alta dosis, los niveles de las hormonas adrenocorticotroficas, la prueba del metyrapone, y/o una prueba de CRH se utilizan a veces para esta determinación. En algunos individuos con la depresión, el abuso de alcohol, la anorexia nervosa o los altos niveles del estrógeno, niveles del cortisol pueden ser elevados crónicamente. Estos pacientes con el "pseudo-Cushings" pueden ser difícil de distinguir de ésos con la enfermedad verdadera de Cushing. Las pruebas hormonales adicionales son a menudo necesarias para aclarar la diagnosis en estos individuos.

Muestreo petroso del sino:

El muestreo petroso del sino es una prueba angiográfica y endocrinológica usada para distinguir entre la producción ectópica de las hormonas adrenocorticotroficas o la producción pituitaria de las hormonas adrenocorticotroficas (la enfermedad de Cushing). También se utiliza para ayudar a determinar en qué lado de la glándula pituitaria está situado un adenoma en los pacientes con MRIs normales del pituitario pero con estudios hormonales que sugieren fuertemente la enfermedad de Cushing. El muestreo petroso del sino nunca se debe realizar antes de que la diagnosis del síndrome de Cushing se establezca.

Proyección de imagen:

Si las pruebas de laboratorio sugieren un adenoma pituitario como la causa de Cushing, entonces un MRI pituitario se realiza para confirmar la diagnosis. En aproximadamente 70% de los casos un adenoma puede ser visto. Una exploración del CT detectará solamente cerca de 50% de adenomas. Las exploraciones del CT de las glándulas suprarrenales son muy útiles para determinar la presencia o la ausencia de un tumor suprarrenal que causa el síndrome de Cushing.

TRATAMIENTO

Cirugía:

La única manera de alcanzar la curación de largo plazo de la enfermedad de Cushing está por el retiro transsphenoidal del adenoma. La remisión o "la tasa de la curación de largo plazo” es 80-85% para los microadenomas (tumores menos de 1cm) y los adenomas contenidos dentro del sella y es 50-55% para los macroadenomas (tumores mayor de un 1cm) y adenomas con la invasión del sino suprasellar o cavernoso.

Terapia médica:

En los pacientes que no pueden tener remisión de su estado de Cushingoid después de cirugía, hay varias medicaciones que se pueden utilizar para ayudar a controlar los niveles del cortisol. Lo más típico es incluir las medicaciones “directados suprarenales”: ketoconazole, aminoglutethemide, y metyrapone. Todos estos agentes inhiben la producción esteroide (del cortisol) en las glándulas suprarrenales. Todos son relativamente eficaces pero todos tienen algunos efectos secundarios. Obviamente, estas medicaciones corrigen el problema hormonal, pero no el anatómico (es decir, el tumor pituitario puede continuar creciendo, causando una condición llamada síndrome Nelson).

Radioterapia:

Para los pacientes en que la enfermedad de Cushing no se controla con la cirugía, la cirugía convencional (viga externa) y la radiocirugía estereotactica son eficaces en controlar los niveles del cortisol y crecimiento de tumores en muchos pacientes. Sin embargo, la baja del nivel de cortisol toma mucho más tiempo con la radioterapia (viga externa) comparada a la radioterapia estereotactica. También, la radiación externa de la viga causa confiablemente pérdida de función pituitaria normal durante 5 a 10 años. Las complicaciones neurológicas tales como pérdida de vision, debilidad, y debilitación de la memoria se han divulgado raramente con la viga externa y la radioterapia estereotactic

martes, 4 de junio de 2013

Amoxicilina

Amoxicilina
Cápsulas y suspensión oral
Antibiótico de amplio espectro
FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
Cada CÁPSULA contiene:
Amoxicilina tetrahidratada equivalente a.............. 250 y 500 mg
de amoxicilina

Cada 5 ml de SUSPENSIÓN contienen:
Amoxicilina............................................................ 125 y 250 mg
INDICACIONES TERAPéUTICAS:
AMOXICILINA es una penicilina semisintética, sensible a la penicilinasa de amplio espectro, es bactericida y actúa inhibiendo la biosíntesis del mucopéptido de la pared celular bacteriana.
Guarda parentesco clínico y farmacológico con la ampi­cilina. Es estable en ácido por lo que es adecuado para consumo oral.
En comparación con la ampicilina su absorción es más rápi­da y completa. Los alimentos no interfieren con su absorción.
AMOXICILINA está indicada en el tratamiento de las infecciones debidas a cepas susceptibles de los siguientes microorganismos:
Gramnegativos: H. influenzae, E. coli, P. mirabilis N. gonorrhoeae.
Grampositivos: Estreptococos (incluyendo Streptoco­ccus faecalis), D. pneumoniae y estafi­lococos no productores de penicilinasa.
Otros: Proteus mirabilis, Salmonella, Shigella.
El tratamiento puede instituirse antes de obtener los resultados de los estudios bacteriológicos y de susceptibilidad, para determinar cuáles organismos son
los causantes, así como la susceptibilidad a la AMOXI­CI­LINA. Se deberán llevar a cabo los procedimientos quirúrgicos indicados. AMOXICILINA se utiliza sola o en combinación en el tratamiento de la enfermedad de Lyme (causada por infección debida a Borrelia burgdorferi) y como profilaxis contra la endocarditis bacteriana.

CONTRAINDICACIONES:
La historia de reacciones alérgicas a las penicilinas o las cefalosporinas debe considerarse como una contraindicación. Las reacciones de hipersensibilidad cruzada entre las penicilinas y las cefalosporinas se presentan en los pacientes entre 1% a 16.5%, pero por lo general, los efectos son escasamente significativos desde el punto de vista clínico.
Infecciones por bacterias productoras de beta-lacta­masa: Los pacientes con mononucleosis infecciosa pueden desarrollar erupción con el uso del medicamento, pero ésta no se considera una contraindicación para el uso futuro del producto.
PRECAUCIONES GENERALES:
Durante la terapia se debe considerar la posibilidad de superinfecciones con patógenos micóticos o bacterianos.
Si ocurre una superinfección, se debe descontinuar la admi­nistración de AMOXICILINA e instituir la terapia adecuada.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Categoría de uso durante el embarazo, B: No se ha observado que amoxi­cilina tenga actividad terato­génica.
Sin embargo, tampoco se ha establecido la seguridad de su uso durante el embarazo, es decir, se considera que el medicamento se debe usar sólo en caso de padecimientos graves en los que el beneficio supere los riesgos potenciales. amoxicilina se excreta en pequeñas cantidades por la leche materna, por lo que siempre existe el riesgo de sensibilización en el lactante.
REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
Como ocurre con otras penicilinas, se puede esperar que las reacciones adversas se limiten, esencialmente, a fenómenos de hipersensibi­lidad. Con mayor probabilidad, tienden a ocurrir en individuos en los que previamente se ha demostrado hipersensibilidad a las penicilinas, y en aquéllos con antecedentes de alergia, asma, fiebre del heno o urti­caria.
Se ha reportado colitis seudomembranosa con casi todos los agentes anti­bacterianos, incluyendo AMOXI­CILINA, y su gravedad puede ser desde mediana hasta poner en peligro la vida.
Por tanto, es importante considerar este diagnóstico porque el paciente presenta diarrea después de la administración de agentes anti­bacterianos. Asimismo, la in­gestión de cualquier antibac­teriano de amplio espectro conlleva el riesgo de desarro­llar infecciones provocadas por la alteración de la flora normal del orga­nismo. Las siguientes reacciones adversas se han reportado como asociadas al uso de
las penici­linas:

Gastrointestinales: Náusea, vómito y diarrea.
Reacciones de hipersensibilidad: Se han reportado erupciones eritematosas maculopapu­lares y urticaria.
Nota: La urticaria, otros tipos de erupciones cutáneas, y reacciones parecidas a la enfermedad del suero, se pueden controlar con antihistamíni­cos y, si fuese necesario, con corticosteroides sistémicos.
Cada vez que ocurren estas reacciones se deberá suspender AMO­XICILINA, a menos que, y en opinión del médico, la enfermedad amenace la vida y sólo se pueda tratar mediante terapia con AMOXI­CILINA.
Hígado: Se ha reportado un aumento leve de la transa­minasa glutamico­oxalacética (SGOT), pero se desconoce el significado de este descubrimiento.
Sistemas hemático y linfático: Se ha reportado anemia, tromboci­topenia, púrpura tromboci­topénica, eosinofilia, leucopenia y agranulo­citosis durante la terapia con penicilinas.
En general, estas reacciones son reversibles al suspender la terapia y se cree que son fenómenos de hipersensibilidad.
Sistema nervioso central: Muy pocas veces se ha reportado hiperac­tividad, agitación, ansiedad, insomnio, confusión, cambios del comportamiento y/o vértigo reversibles.
Otros: Periarteritis nudosa.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:
La actividad bactericida de las penicilinas es antago­nizada por los anti­bióticos bacteriostáticos, como las tetraciclinas, cloranfenicol y los macrólidos; sin embargo, estas interacciones no suelen ser clínicamente significativas si se respetan las dosis terapéuticas de cada agente, y se administran con varias horas
de intervalo.

La administración de aminoglucósidos junto con AMOXICILINA puede disminuirla efectividad de los primeros, siendo la amikacina el aminoglucósido que menos se afecta con esta interacción y, por ende, es el agente de elección cuando se requiere del tratamiento conjunto. Algunos medicamentos como probenecid, fenilbutazona, ácido acetilsalicílico e indometacina, inhiben la secreción tubular de las penicilinas, por lo que pueden aumentar el nivel plasmático de las mismas. La cimetidina, ranitidina y famotidina, pueden aumentar ligeramente el nivel plasmático de AMOXICILINA.
AMOXICILINA interfiere con la circulación enterohepática de los ­anticoncepti­vos hormonales orales y puede disminuir la efectividad de éstos. Los antibióticos activos en contra de Salmonella, pueden reducir la efectividad de la vacuna contra ésta, por lo que se recomienda dejar transcurrir por lo menos 24 horas entre la administración de la última dosis del antibiótico y la vacuna. El uso concomitante de amoxicilina con metotrexato puede aumentar el riesgo de reacciones adversas al agente antineoplásico, siempre que sea posible se debe evitar. La administración simultánea de alopurinol y AMOXI­CILINA puede elevar el riesgo de desarrollar erupciones cutáneas.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:
No se ha observado que AMOXICILINA tenga efectos carcinogénicos, muta­génicos ni que cause alteraciones en la fertilidad.
DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:
Cápsulas: La dosis de AMOXICILINA debe ajustarse de acuerdo con la siguiente tabla:

Suspensión: La dosis ponderal para niños es de 50 a 100 mg/kg/día, dividida en tres tomas.
Se deberá reconocer que en el tratamiento de infecciones urinarias crónicas son necesarias las evaluaciones bacteriológicas y clínicas frecuentes.
No se deberán usar dosis menores a las recomendadas previamente. Algunas veces pueden requerirse dosis aún mayores.
En infecciones graves, el tratamiento puede ser necesario durante varias ­semanas. Asimismo, se puede requerir un seguimiento clínico y/o bacteriológico durante varios meses, una vez finalizado el tratamiento. Con excepción de la gonorrea, el tratamiento se deberá continuar por un mínimo de 48 a 72 horas de que el paciente se ha vuelto asinto­mático, o después de que haya evidencias de erradicación de las bacterias.
Se re­comienda como mínimo de 10 días de tratamiento para cualquier infección causada por estreptococo hemolítico, para prevenir el surgi­miento de fiebre reumática aguda o de glomerulonefritis.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Es poco probable que se presenten reacciones adversas graves como resultado de la ingestión de AMOXI­CILINA. Sin embargo, la ingestión de dosis muy altas puede ocasionar cristaluria, por lo que es esencial man­tener una adecuada ­diuresis. El medicamento se puede eliminar mediante hemodiálisis. En caso de sobredosis se debe provocar emesis y realizar lavado gástrico, seguido de la administración de carbón activado, si no hay contraindicaciones. No se conoce un antídoto específico.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:
Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30° C y en lugar seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta
médica. No se deje al alcance de los niños. Su uso durante
el embarazo queda bajo responsabilidad del médico.
1.  No existe en el mercado penicilina o cefa­losporina que no ofrezca peligros.
2.  La sensibilidad de cada persona al medi­camento es el factor desencadenante de reacciones alérgicas leves o graves.
3.  Las penicilinas y cefalosporinas suelen ser inofensi­vas en la mayoría de los pacientes, pero en otros, su uso es bastante perjudicial, por lo que solamente el médico, con base en su experiencia en reacciones anteriores de la persona, por el uso del medicamento, determi­nará si deben o no utilizarse.
4.  Las penicilinas y las cefalosporinas son medicamentos útiles dentro de la terapéutica actual, y su prescripción y uso quedará bajo la responsabilidad del médico.
5.  En caso de que se presenten accidentes por el uso de penicilinas o cefalosporinas, se recomienda la administración inmediata de adrenalina al milésimo por vía intramuscular. También podrán utilizarse otros recursos cuando el médico lo estime pertinente, como antihistamínicos, esteroides y otros.
NOMBRE Y DOMICILIO DEL LABORATORIO:
Véase Presentación o Presentaciones.
PRESENTACIÓN O PRESENTACIONES:

¿Qué es la tuberculosis y cómo se transmite?






¿Qué es la tuberculosis y cómo se transmite?


P: ¿Qué es la tuberculosis, cómo se transmite y cómo se trata?
R: La tuberculosis es una enfermedad pulmonar contagiosa que se trasmite por el aire. Cuando las personas enfermas de tuberculosis tosen, estornudan, hablan o escupen, lanzan al aire microorganismos, conocidos como bacilos de la tuberculosis. Basta con inhalar unos pocos bacilos para resultar infectado. No obstante, no todas las personas infectadas con bacilos de la tuberculosis enferman. El sistema inmunitario mata los bacilos de la tuberculosis, o bien los “aísla”, pudiendo éstos mantenerse en estado latente durante años. Si el sistema inmunitario no logra controlar la infección por los bacilos de la tuberculosis, éstos se multiplican, produciendo la forma activa de la enfermedad y dañando al organismo. Si no recibe tratamiento, cada persona con tuberculosis infecciosa transmitirá los microorganismos patógenos a unas 10 a 15 personas cada año.
  • Los bacilos de la tuberculosis infectan a una persona cada segundo en todo el mundo.
  • Un tercio de la población mundial está actualmente infectada de tuberculosis.
  • Del 5% al 10% de las personas infectadas de tuberculosis desarrollan la forma activa de la enfermedad.
Cuando se determina (mediante examen con microscopio de la presencia de bacilos en una muestra de esputo) que una persona tiene tuberculosis infecciosa, debe iniciarse un tratamiento completo con la dosis correcta de medicamentos antituberculosos, con el apoyo de personal de los servicios de salud o comunitarios o de voluntarios capacitados. Los medicamentos antituberculosos más comunes son isoniazid, rifampicina, pirazinamida y etambutol.
La supervisión del tratamiento ayuda a garantizar que las personas infectadas completan el tratamiento farmacológico hasta curar la tuberculosis y evitar su transmisión ulterior. El tratamiento debe continuarse de forma regular e ininterrumpida durante seis a ocho meses. El método recomendado internacionalmente para el control de la tuberculosis es la estrategia DOTS, una estrategia de salud pública eficaz para detectar y curar a las personas con tuberculosis. La estrategia evitará millones de casos y de muertes por tuberculosis durante la década próxima.

Tuberculosis pulmonar.



Tuberculosis pulmonar.




Es una infección bacteriana contagiosa que compromete los pulmones y que se puede propagarse a otros órganos.

Causas
La tuberculosis (TB) pulmonar es causada por la bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis) y se puede adquirir por la inhalación de gotitas de agua provenientes de la tos o el estornudo de una persona infectada. La infección pulmonar resultante se denomina tuberculosis primaria.

La mayoría de las personas se recupera de la infección de tuberculosis primaria sin evidencia mayor de la enfermedad. La infección puede permanecer  inactiva (latente) por años; sin embargo, en algunas personas se puede reactivar.

La mayoría de las personas que presentan síntomas de una infección de tuberculosis resultaron primero infectadas en el pasado. En algunos casos, la enfermedad puede reactivarse en cuestión de semanas después de la infección primaria.

Las siguientes personas están en mayor riesgo de tuberculosis activa:

Los ancianos.
Los bebés.
Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, por ejemplo, debido a SIDA, quimioterapia, diabetes o medicamentos que debilitan el sistema inmunitario.
El riesgo de contraer tuberculosis aumenta si usted:

Está entorno a personas que padecen la enfermedad.
Vive en condiciones de vida insalubres o de hacinamiento.
Padece desnutrición.
Los siguientes factores pueden incrementar la tasa de infección tuberculosa en una población:

Aumento de las infecciones por VIH.
Aumento del número de personas sin hogar (ambiente de pobreza y mala nutrición).
Aparición de cepas de tuberculosis farmacorresistentes.
Síntomas
La fase primaria de la tuberculosis normalmente no causa síntomas. Cuando los síntomas de tuberculosis pulmonar se presentan, pueden abarcar:

Tos (algunas veces con expectoración de moco)
Expectoración con sangre
Sudoración excesiva, especialmente en la noche
Fatiga
Fiebre
Pérdida de peso
Otros síntomas que pueden ocurrir:

Dificultad respiratoria
Dolor torácico
Sibilancias
Pruebas y exámenes
El médico o el personal de enfermería realizará un examen físico, que puede mostrar:

Dedos hipocráticos en manos y pies (en personas con enfermedad avanzada)
Inflamación o sensibilidad de los ganglios linfáticos en el cuello u otras áreas
Líquido alrededor del pulmón (derrame pleural)
Ruidos respiratorios inusuales (crepitaciones)
Los exámenes pueden abarcar:

Biopsia del tejido afectado (poco común)
Broncoscopia
Tomografía computarizada del tórax
Radiografía de tórax
Prueba de sangre para secreción de interferón gamma, como la prueba QFT-Gold para comprobar la infección de tuberculosis
Examen y cultivos del esputo
Toracocentesis
Prueba cutánea con tuberculina (también llamada intradermorreacción con tuberculina o prueba PPD, por sus siglas en inglés)
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es curar la infección con fármacos que combatan las bacterias de la tuberculosis. El tratamiento de la tuberculosis pulmonar activa siempre implicará una combinación de muchos fármacos (por lo regular cuatro). Se continúa la administración de todos los fármacos hasta que las pruebas de laboratorio muestran qué medicamentos funcionan mejor.

Los fármacos que se utilizan con frecuencia abarcan:

Isonizida
Rifampina
Pirazinamida
Etambutol
Otros fármacos que se pueden usar para tratar la tuberculosis abarcan:

Amikacina
Etionamida
Moxifloxacina
Ácido paraaminosalicílico
Estreptomicina
Usted posiblemente necesite tomar muchas píldoras diferentes en momentos diferentes del día durante 6 meses o más. Es muy importante que usted tome las píldoras de acuerdo con las instrucciones del médico.

Cuando las personas no toman sus medicamentos para la tuberculosis según las instrucciones, la infección puede volverse mucho más difícil de tratar. Las bacterias de la tuberculosis pueden volverse resistentes al tratamiento, lo cual significa que los fármacos ya no hacen efecto.

Cuando exista la preocupación de que tal vez un paciente no se tome todo el medicamento de acuerdo con las instrucciones, es probable que un médico tenga que vigilarlo para que tome los medicamentos recetados. Este método se denomina terapia con observación directa. En este caso, los fármacos se pueden administrar 2 o 3 veces por semana, según lo recete el médico.

Usted posiblemente necesite quedarse en la casa o que lo hospitalicen durante 2 a 4 semanas para evitar la propagación de la enfermedad a otros hasta que ya no sea contagioso.

Al médico o al personal de enfermería se le exige por ley notificar su enfermedad de tuberculosis a la Secretaría de Salud local. El equipo de asistencia sanitaria se asegurará de que usted reciba la mejor atención.

Grupos de apoyo
El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo. El hecho de compartir con otras personas que tengan experiencias y problemas como usted puede ayudarle a sentirse con mayor control.

Expectativas (pronóstico)
Los síntomas a menudo mejoran en 2 a 3 semanas después de comenzar el tratamiento. Una radiografía de tórax no mostrará este mejoramiento hasta semanas o meses más tarde. El pronóstico es excelente si la tuberculosis pulmonar se diagnostica a tiempo y el tratamiento eficaz se inicia rápidamente.

Posibles complicaciones
La tuberculosis pulmonar puede causar daño permanente a los pulmones si no se trata oportunamente.

Los medicamentos usados para tratar la tuberculosis pueden causar efectos secundarios, que incluyen problemas hepáticos. Otros efectos secundarios abarcan:

Cambios en la visión
Lágrimas y orina de color anaranjado o pardo
Salpullido
Se puede hacer un examen de la visión antes del tratamiento, de manera que el médico pueda vigilar cualquier tipo de cambios en la salud de sus ojos.

Cuándo contactar a un profesional médico
Llame al médico si:

Usted ha estado expuesto a la tuberculosis.
Usted manifiesta síntomas de tuberculosis.
Sus síntomas continúan a pesar del tratamiento.
Se presentan nuevos síntomas.
Prevención
La tuberculosis es una enfermedad que se puede prevenir, incluso en aquellos que han estado expuestos a una persona infectada. La prueba cutánea (PPD) para tuberculosis se emplea en las poblaciones de alto riesgo o en personas que pueden haber estado expuestas a esta enfermedad, como los trabajadores de la salud.

A las personas que han estado expuestas a la tuberculosis se les deben hacer pruebas cutáneas inmediatamente y tener un examen de control en una fecha posterior si la primera prueba es negativa.

Una prueba cutánea positiva significa que usted ha estado en contacto con la bacteria de la TB. Hable con el médico respecto a cómo evitar contraer esta enfermedad.

El tratamiento oportuno es sumamente importante para controlar la propagación de la tuberculosis desde aquellos que tengan la enfermedad de tuberculosis activa hacia aquellos que nunca han estado infectados con esta enfermedad.

Algunos países con una alta incidencia de tuberculosis les aplican una vacuna BCG para prevenir la tuberculosis. Sin embargo, la efectividad de esta vacuna es limitada y no se usa rutinariamente en los Estados Unidos.

A las personas que hayan recibido la vacuna antituberculosa (BCG) aun se les pueden hacer pruebas cutáneas para la tuberculosis. Analice los resultados del examen (si es positivo) con su médico.

Nombres alternativos
TB; Tuberculosis en los pulmones

Es una infección bacteriana contagiosa que compromete los pulmones y que se puede propagarse a otros órganos.

Causas
La tuberculosis (TB) pulmonar es causada por la bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis) y se puede adquirir por la inhalación de gotitas de agua provenientes de la tos o el estornudo de una persona infectada. La infección pulmonar resultante se denomina tuberculosis primaria.

La mayoría de las personas se recupera de la infección de tuberculosis primaria sin evidencia mayor de la enfermedad. La infección puede permanecer  inactiva (latente) por años; sin embargo, en algunas personas se puede reactivar.

La mayoría de las personas que presentan síntomas de una infección de tuberculosis resultaron primero infectadas en el pasado. En algunos casos, la enfermedad puede reactivarse en cuestión de semanas después de la infección primaria.

Las siguientes personas están en mayor riesgo de tuberculosis activa:

Los ancianos.
Los bebés.
Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, por ejemplo, debido a SIDA, quimioterapia, diabetes o medicamentos que debilitan el sistema inmunitario.
El riesgo de contraer tuberculosis aumenta si usted:

Está entorno a personas que padecen la enfermedad.
Vive en condiciones de vida insalubres o de hacinamiento.
Padece desnutrición.
Los siguientes factores pueden incrementar la tasa de infección tuberculosa en una población:

Aumento de las infecciones por VIH.
Aumento del número de personas sin hogar (ambiente de pobreza y mala nutrición).
Aparición de cepas de tuberculosis farmacorresistentes.
Síntomas
La fase primaria de la tuberculosis normalmente no causa síntomas. Cuando los síntomas de tuberculosis pulmonar se presentan, pueden abarcar:

Tos (algunas veces con expectoración de moco)
Expectoración con sangre
Sudoración excesiva, especialmente en la noche
Fatiga
Fiebre
Pérdida de peso
Otros síntomas que pueden ocurrir:

Dificultad respiratoria
Dolor torácico
Sibilancias
Pruebas y exámenes
El médico o el personal de enfermería realizará un examen físico, que puede mostrar:

Dedos hipocráticos en manos y pies (en personas con enfermedad avanzada)
Inflamación o sensibilidad de los ganglios linfáticos en el cuello u otras áreas
Líquido alrededor del pulmón (derrame pleural)
Ruidos respiratorios inusuales (crepitaciones)
Los exámenes pueden abarcar:

Biopsia del tejido afectado (poco común)
Broncoscopia
Tomografía computarizada del tórax
Radiografía de tórax
Prueba de sangre para secreción de interferón gamma, como la prueba QFT-Gold para comprobar la infección de tuberculosis
Examen y cultivos del esputo
Toracocentesis
Prueba cutánea con tuberculina (también llamada intradermorreacción con tuberculina o prueba PPD, por sus siglas en inglés)
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es curar la infección con fármacos que combatan las bacterias de la tuberculosis. El tratamiento de la tuberculosis pulmonar activa siempre implicará una combinación de muchos fármacos (por lo regular cuatro). Se continúa la administración de todos los fármacos hasta que las pruebas de laboratorio muestran qué medicamentos funcionan mejor.

Los fármacos que se utilizan con frecuencia abarcan:

Isonizida
Rifampina
Pirazinamida
Etambutol
Otros fármacos que se pueden usar para tratar la tuberculosis abarcan:

Amikacina
Etionamida
Moxifloxacina
Ácido paraaminosalicílico
Estreptomicina
Usted posiblemente necesite tomar muchas píldoras diferentes en momentos diferentes del día durante 6 meses o más. Es muy importante que usted tome las píldoras de acuerdo con las instrucciones del médico.

Cuando las personas no toman sus medicamentos para la tuberculosis según las instrucciones, la infección puede volverse mucho más difícil de tratar. Las bacterias de la tuberculosis pueden volverse resistentes al tratamiento, lo cual significa que los fármacos ya no hacen efecto.

Cuando exista la preocupación de que tal vez un paciente no se tome todo el medicamento de acuerdo con las instrucciones, es probable que un médico tenga que vigilarlo para que tome los medicamentos recetados. Este método se denomina terapia con observación directa. En este caso, los fármacos se pueden administrar 2 o 3 veces por semana, según lo recete el médico.

Usted posiblemente necesite quedarse en la casa o que lo hospitalicen durante 2 a 4 semanas para evitar la propagación de la enfermedad a otros hasta que ya no sea contagioso.

Al médico o al personal de enfermería se le exige por ley notificar su enfermedad de tuberculosis a la Secretaría de Salud local. El equipo de asistencia sanitaria se asegurará de que usted reciba la mejor atención.

Grupos de apoyo
El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo. El hecho de compartir con otras personas que tengan experiencias y problemas como usted puede ayudarle a sentirse con mayor control.

Expectativas (pronóstico)
Los síntomas a menudo mejoran en 2 a 3 semanas después de comenzar el tratamiento. Una radiografía de tórax no mostrará este mejoramiento hasta semanas o meses más tarde. El pronóstico es excelente si la tuberculosis pulmonar se diagnostica a tiempo y el tratamiento eficaz se inicia rápidamente.

Posibles complicaciones
La tuberculosis pulmonar puede causar daño permanente a los pulmones si no se trata oportunamente.

Los medicamentos usados para tratar la tuberculosis pueden causar efectos secundarios, que incluyen problemas hepáticos. Otros efectos secundarios abarcan:

Cambios en la visión
Lágrimas y orina de color anaranjado o pardo
Salpullido
Se puede hacer un examen de la visión antes del tratamiento, de manera que el médico pueda vigilar cualquier tipo de cambios en la salud de sus ojos.

Cuándo contactar a un profesional médico
Llame al médico si:

Usted ha estado expuesto a la tuberculosis.
Usted manifiesta síntomas de tuberculosis.
Sus síntomas continúan a pesar del tratamiento.
Se presentan nuevos síntomas.
Prevención
La tuberculosis es una enfermedad que se puede prevenir, incluso en aquellos que han estado expuestos a una persona infectada. La prueba cutánea (PPD) para tuberculosis se emplea en las poblaciones de alto riesgo o en personas que pueden haber estado expuestas a esta enfermedad, como los trabajadores de la salud.

A las personas que han estado expuestas a la tuberculosis se les deben hacer pruebas cutáneas inmediatamente y tener un examen de control en una fecha posterior si la primera prueba es negativa.

Una prueba cutánea positiva significa que usted ha estado en contacto con la bacteria de la TB. Hable con el médico respecto a cómo evitar contraer esta enfermedad.

El tratamiento oportuno es sumamente importante para controlar la propagación de la tuberculosis desde aquellos que tengan la enfermedad de tuberculosis activa hacia aquellos que nunca han estado infectados con esta enfermedad.

Algunos países con una alta incidencia de tuberculosis les aplican una vacuna BCG para prevenir la tuberculosis. Sin embargo, la efectividad de esta vacuna es limitada y no se usa rutinariamente en los Estados Unidos.

A las personas que hayan recibido la vacuna antituberculosa (BCG) aun se les pueden hacer pruebas cutáneas para la tuberculosis. Analice los resultados del examen (si es positivo) con su médico.

Nombres alternativos
TB; Tuberculosis en los pulmones